Las malas posturas sostenidas no suelen doler al minuto. Lo hacen cuando ya llevas un buen rato repitiendo el mismo patrón. Y por eso engañan tanto. El cuerpo aguanta, compensa y, cuando se cansa, te presenta la factura en tres zonas bastante clásicas: cuello, lumbar y glúteo medio.
Cuello
Sufre cuando adelantas la cabeza, elevas hombros o miras constantemente hacia abajo. Aparece rigidez, sensación de peso, molestias al girar y a veces dolor referido hacia cabeza o parte alta de la espalda.
Lumbar
La zona lumbar protesta con posturas mantenidas, mala gestión de carga, poco movimiento y exceso de sedestación. No siempre significa algo grave, pero sí una señal clara de que la mecánica del día a día no está ayudando demasiado.
Glúteo medio
Es un gran olvidado hasta que empieza a dar guerra. Pasa mucho en gente que está sentada muchas horas o que entrena sin activar bien ciertas cadenas musculares. Cuando se carga, puede aparecer molestia lateral en cadera o sensación de fatiga al caminar o entrenar.
Qué hacer si te reconoces aquí
Moverte más, variar postura, introducir pausas y revisar cómo te sientas o trabajas. Si la musculatura ya está muy cargada, una sesión de descarga puede ayudarte a salir del bucle y volver a moverte con más libertad.
Si te suenan estas molestias y estás en Granollers, en Ferran Izcara puedes reservar una sesión para valorar qué zonas necesitan más trabajo.